Al amanecer, en el silencio

Muchas veces , meditando al amanecer, Su Voz surgía clara , suave y firme …
– Amada hija de mi Corazón , escribe.
Yo, La Madre permanezco por siempre ( subraya esto) a tu lado. Más aún que a tu lado, en ti como Esencia Pura que Soy. Mi Corazón te protege y anima en todo momento y lugar y tu pensamiento permanece activo en Mí.
Tu labor  -se refería a mi trabajo con los niños- me es muy grata y así te lo hago saber, hija mía .
Acompaña a mis niños; vigila y cuida de ellos porque son la semilla de la tierra , cuyos frutos se recogerán más tarde .