” A mis hijos les gusta el drama y la acción “

En esta ocasión voy a ser escueta con mi comentario;

Tal y como La Madre me lo dio, os lo comparto. Creo que sobran las palabras y ya deben actuar los hechos en todos nosotros.
La conversación empezó así de directa y clara:

” A mis hijos les gusta el drama.
La vida sencilla, natural, apacible y amable, sin altibajos excesivos ni abundantes sobresaltos, les cansa y aburre.
Sí, dicen que eligen la paz interior y el equilibrio emocional, pero cuando esto ocurre, añoran la aventura, la incertidumbre y el desasosiego.
Esto forma parte de su naturaleza primitiva.
Ahora bien, aquellos de mis bien amados hijos que hayan pedido y elegido traer el Cielo a la Tierra, deberán empezar por simplificar y aligerar sus vidas en los aspectos físico, mental, emocional y espiritual.
La alimentación será No animal,(aunque a algunos esto les lleve un tiempo de concienciación y adaptación) y con un mayor aprovechamiento de lo que Gaia os ofrece.

Haréis vuestras estas máximas:

1-La aceptación de las vivencias de cada día, cada vez con mayor consciencia y auto observación.
2-La búsqueda y refugio diario en el silencio exterior e interior, en la medida de lo posible.
3-El bien-Estar sencillo, que ayuda a potenciar el bien-Ser.
4-La práctica de la alegría y la positividad, frente a lo negativo y denso que ofrecen los llamados” medios de comunicación ”
5-Mucho hemos hablado, hijos míos, del juicio y la crítica gratuita y la importancia de evitarlos en cada momento pues, tan solo al escuchar a otros practicarlos, baja vuestra vibración y os hace vulnerables a las bajas energías, que no cesan en su intento por desequilibraros.
6-Reír, reír, reíros mucho hijos míos. La risa y el sentido del humor sano, son cualidades que el Cielo reconoce y devuelve con bienes abundantes.

Yo, la Madre, os acompaño y cuido en todo momento. En especial en estos tiempos, en los que la oscuridad trata de confundir y separar a mis hijos.
Tenéis muchas ayudas, hijos míos. Sólo tenéis que pedir.
Pedid y recibiréis.
Esta es Mi Palabra y siempre se cumple. Amén.

Hijos míos:
Buscadme y Yo os encontraré.
Llamadme y Yo acudiré.
Pedidme y Yo os daré.
Tendedme vuestras manos y Yo, fuertemente las sujetaré

Os Amo”.