Absorta en mi mente

Mis guías y mi familia de Luz, como yo los llamo, siempre han mostrado una paciencia infinita conmigo, más aún cuando me quedo “traspuesta” (dormida por breve tiempo). Un día les decía: estoy preparada para recibir aquello que tenga que saber en estos momentos.

– “Querida, muy querida nuestra, la comunicación contigo existe, en forma real y permanente. En todo momento y lugar permanecemos atentos a ti. Somos tus guías y nuestro amor, atención y el cuidado de ti, es constante”.

– Entonces ¿por qué no siempre os oigo ni os siento así como ahora?

-“Cuando te sumerges en el mundo, éste te absorbe. Nosotros permanecemos contigo pero tú apenas si nos prestas atención. En esos momentos es la mente, tu mente, la que te ocupa y con ella te entretienes hablando y divagando.

Debes parar la mente, desidentificarte de ella, para poder lograr que nuestra conexión, por tu parte, sea permanente.

Además es importante que aprendas a discriminar también entre su voz y la de tu Ser”.

¿Hay algo más que queráis comunicarme?

– “Que tu trabajo eres tú misma y que todo, todo se te va a ir dando, a medida que vayan andando (Esto mismo ocurre con todos tus hermanos). Tú haces y nosotros te apoyamos”.

– ¡Muchas gracias! Dos preguntas más  ¿por qué tengo esta sensación de “frialdad” dentro de mi, ante determinados acontecimientos y porqué también, a veces, me veo juzgando a las personas que me rodean?

-“Son dos cosas diferentes, amada nuestra. La primera, es el resultado inherente y natural de tu evolución: sigues teniendo sentimientos pero no ya las emociones que durante mucho tiempo te sirvieron para manifestarte. Ya no eres “emocional” sino “sensible”. Recuérdalo y actúa en consecuencia.

La segunda, es la mente, que te lleva a opinar (ella opina y tú asientes o te identificas). Cuando esto ocurra, ponte enseguida en el lugar de esa persona o situación que estás tentada a juzgar,  compréndela o entiéndela y acéptala. Verás como se producen cambios inmediatos”.