Comprensión

Madre amada ¿de qué quieres hablarme hoy?

Hija, de la COMPRENSIÓN.

Ésta es una virtud muy necesaria entre mis hijos y, en especial, entre los más despiertos.

A veces el ego os confunde y creéis que el “llevar razón” es importante, cuando lo importante es la COMPRENSIÓN. Ésta está por encima de cualquier verdad o entendimiento y necesita de otras virtudes más elevadas para poder existir, que son la ACEPTACIÓN Y la HUMILDAD.

Reflexiona sobre esto, empezando por tu entorno más cercano y después amplia el círculo. Verás cómo en todas y cada una de esas circunstancias que te han venido preocupando o disgustando, al ponerlas bajo la Luz de la COMPRENSIÓN, se diluyen o restan importancia.

Hija mía, todo es tan relativo y poco relevante en el juego de ilusión en el que estás inmersa, que una vez que seas consciente de Mis Palabras y seas capaz de aplicarlas, la carga emocional desaparecerá de tu vida y te sentirás más ligera y dichosa.

Entonces serás consciente de que cada uno de tus hermanos actúa según su propio criterio, seguro y convencido de que es el acertado, por encima del de los demás.

Todo es ilusorio, amada mía, nada es real. Lo auténtico es lo que cada uno de mis hijos ha venido a experimentar y a aprender desde lo más profundo de su corazón, unas veces siendo conscientes y otras, no.

Tú estás despierta y por ello se te pide más. No por ser mejor sino por haber transitado antes el camino por el que ahora transitan mis otros hijos.

La Luz es atributo de todos y a todos llega por derecho divino, pero no todos eligen abrir su corazón y ser conscientes de quienes son en realidad.

Hoy es un buen día para que tú también reflexiones sobre mis palabras y tomes consciencia de tus actos y de la forma de relacionarte diariamente con los que ya están o llegan a tu vida.

Empieza en estos momentos y desde aquí.

Te amo y Yo, la Madre, cuido y guío tus pasos desde Mi Corazón, amada hija. Sigue siendo fiel a Mis Palabras y vuelve a este lugar, desde el que Yo me expreso para ti y todos mis hijos.

Los que lean y mediten Mis Palabras llegarán más lejos en su comprensión y así su evolución será más acelerada.

Cuéntalo, amada hija, cuéntalo pues esa es Mi voluntad.

YO, LA MADRE.