¿ Curación o Sanación?

La vida, como dice Emilio Carrillo, “a veces pega y a veces besa”, pero siempre, siempre, nos pone en situaciones de aprendizaje.

Recientemente me sentía afectada emocionalmente por la enfermedad de un amigo y por la forma en que nos comunicó la doctora que le quedaban tres meses de vida, como máximo.

Esta experiencia hizo que me cuestionara una serie de creencias que ya creía superadas.

Había pasado una semana y  compartiendo con La Madre mis sentimientos, me dijo:

-” Hija mía, Yo no os he abandonado. El cuidado y amor por mis hijos permanece inalterable en el tiempo.

Tantas veces como me invocáis, tantas me manifiesto ante vosotros. Ahora bien, no siempre vuestros anhelos, deseos y peticiones, coinciden con los de vuestras almas y, Mi Corazón de Madre que vela por vuestros más altos intereses, responde a vuestras necesidades álmicas y no a lo que vuestras personalidades piden”.

Ya Madre, lo entiendo -le repliqué- pero qué me dices de las personas que en este momento están siendo desahuciados por la medicina y recurren a ti pidiendo ayuda?

-“Hija, hemos hablado de esto  en otras ocasiones y, al hacer tu pregunta, ya sentiste en tu corazón la respuesta”.

Sí Madre, es cierto.

-” Pues una cosa es pedir la curación de una enfermedad y otra pedir sanarse a través de ese proceso, por doloroso que  pueda ser.

Hija, transmite a tus hermanos que Yo, la Madre, SIEMPRE atiendo las necesidades de mis hijos, aunque la forma de hacerlo no siempre coincida con sus deseos, pues mi Amor mira siempre las peticiones de sus corazones y no las que salen de sus bocas.

Y así es, así es y así es.

Yo, La Madre, he hablado para todos mis hijos y vuestros corazones reconocerán Mis Palabras”.

AMÉN.

PD- En esta ocasión os refiero la diferencia  entre curación y sanación, por si alguien no la tuviese clara:

“La curación habla de la desaparición de los síntomas, patologías o enfermedades y está dirigida específicamente al cuerpo físico, a revertir o modificar una condición o situación,  en el cuerpo.

Sanar es algo mucho más profundo, que involucra las emociones, la mente y el espíritu, refiere a un estado del ser y tiene una implicación espiritual trascendente”.