DOLORES DE PARTO

 

 

La tensa situación que estamos viviendo en muchos puntos de la tierra es más que evidente y también ella, GAIA, está pasando su propio proceso. Por eso, cuando recibí esta canalización supe que debía compartirla por si su lectura podía aportar Luz y Paz a quien sintonizara desde el corazón con el mensaje:

-‘Cuando el alumno está preparado, aparece el maestro’…
» Este principio encierra en sí mismo una Ley que va más allá del entendimiento humano.
Tú eres el alumno; la vida en este planeta y en esta encarnación son los medios para el aprendizaje y el maestro viene a ti en la forma y naturaleza que menos esperas e imaginas.
Pero, para que todo esto se dé, es necesaria una cosa: tu voluntad de querer que ocurra;
Estar despierto es el principio de una evolución imparable de la consciencia.
YO SOY EL SEÑOR DE LA LUZ, un aspecto de la FUENTE, ORIGEN de cuanto es.
En el planeta, la humanidad ha entrado en un proceso de auto regeneración; Todo lo escondido y oculto saldrá a la Luz porque Yo me manifiesto entre vosotros.
La rabia, la violencia, la frustración y otras emociones ocultadas y retenidas durante mucho tiempo en cada uno de vosotros, están emergiendo ahora de una forma más intensa que nunca; pues así como a GAIA le ha llegado su tiempo de cambio y regeneración, así también a toda la vida que en ella habita, por resonancia.
Ahora más que nunca se os insta a los llamados» despiertos» y «trabajadores de la Luz «, a vibrar en La Paz, el Amor, la Comprensión y la Alegría.
Nada tenéis que hacer físicamente, sólo ser y manifestar allí donde estéis, vuestras innatas cualidades como hijos de la Fuente( Padre Madre Amor) que sois.
También vosotros os estáis regenerando pero a otro nivel. Estando despiertos, podéis usar vuestro libre albedrío para solicitar la ayuda que en cada instante necesitéis, y se os dará de inmediato pues es Ley.
Todos los focos de violencia que en estos tiempos aparecen en el planeta, tienen que arder para quemar así todo lo viejo y poder elevar su vibración a un plano más sutil de existencia,
Yo, Señor de la luz, os animo.
No os digo que sea fácil vuestro proceso pero, al igual que en un parto, después de los dolores previos daréis a luz una nueva existencia de Paz, Amor y Comprensión en la raza humana.
Pedid y se os dará.
Pedid y recibiréis.
No estáis solos.
La ayuda que en cada momento necesitéis, está preparada y lista para vosotros.
Confiad, confiad, confiad. Ahora y siempre sois hijos de la Luz y Yo os asisto. Amén.»