El Cielo en la Tierra es posible y cierto

Galicia es un lugar que me encanta por muchos motivos y al que solemos ir con relativa frecuencia. La naturaleza, la magia y el placer de los sentidos coinciden en estas benditas tierras.

Contemplando el ir y venir de las olas en una playa de rocas en Sanxenxo me dirigí, desde el corazón, a la Madre: “Qué lugar tan bonito y energético, Madre”.

-Escúchame hija. Esta vez Mis Palabras van dirigidas a mis hijos felices y despiertos.

Hijos míos:

Habéis logrado vivir el Cielo en la Tierra. Vuestros días son un transcurrir en la consciencia de quiénes sois y, al mismo tiempo, en el servicio a aquellos hermanos que están despertando y anhelan seguir vuestros pasos.

Sois mis mensajeros para este nuevo tiempo: Mis Manos, Mis Ojos, Mi Voz; Mi Ternura y Mi Corazón Radiante. 

EL CIELO EN LA TIERRA ES POSIBLE Y CIERTO, y así lo habrán de saber vuestros hermanos cuando sientan vuestra presencia a su lado; cuando os prodiguéis.

No os dé miedo ser felices. No os importe el “qué dirán”, ni tampoco los sentimientos o emociones de baja vibración que, ocasionalmente, despertéis a vuestro paso por la vida. Tan sólo sed felices y dad testimonio de que se pueden vivir, AQUÍ Y AHORA, el Amor, La Paz, la Salud, la Abundancia y la Prosperidad.

Muchos no lo entenderán e incluso para otros seréis invisibles. Y eso está bien, pues sus almas saben lo que tienen que vivir y experimentar. Más adelante, sus pasos les llevarán a vivir vuestra misma experiencia.

TODO ESTÁ BIEN, hija mía, TODO ESTÁ BIEN, TODO ESTÁ BIEN.

YO SOY LA MADRE Y OS AMO.

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