El ego y las relaciones

A veces, bueno, muchas veces, las relaciones no son fáciles. Y no estoy hablando de las relaciones de pareja, pues siempre digo que estas son las mejores para evolucionar aceleradamente, ya que ambos son espejos uno del otro, sino que me refiero a cualquier tipo de relación, en general, ya sean entre familiares, amigos, compañeros de trabajo o vecinos.

En una ocasión pregunté a la Madre sobre una situación concreta que tenía con una persona y le dije:

  • Madre, ¿qué debo saber en estos momentos y qué puedo hacer?
  • ” Ante todo, hija, vaciarte del ego de querer “llevar la razón” en todo.

Tu “punto de vista” es el tuyo, recuérdalo, pero no es el del otro.

Tu visión o percepción de las cosas -aunque sea acertada- no es completa, pues recuerda que siempre será “tu” ángulo de visión y no el global, no la totalidad.

Tampoco te digo que te reprimas ya que “guardarse las cosas” no es lo mejor. Al final siempre “se terminan vomitando” en el momento menos indicado.

Hoy, hija, te hablo mucho “entre comillas” porque estamos empleando un LENGUAJE muy HUMANO: el de las EMOCIONES y éste precisa de matices y aclaraciones.

No ocurre así con el LENGUAJE  del CORAZÓN que es claro, directo, transparente y preciso. Y siempre, siempre, AMOROSO ;  Lo cual no da lugar a dudas ni a malos entendidos”…

Esta conversación, como siempre, me hizo reflexionar y tratar de no identificarme tanto con mi punto de vista, haciendo ciertos cambios en mi comportamiento. Estoy en ello…