El encuentro

Cada mes, desde hace años, voy a meditar con dos amigas a Prado Nuevo, en El Escorial, por expresa petición de La Madre.
En una ocasión, mientras conducía hacia allí, me iba preguntando mentalmente hasta cuándo seguiríamos yendo las tres juntas…

Al llegar, La Madre nos recibió con estas palabras:
-“Hijas, cuánto gozo siente mi corazón al veros de nuevo aquí. Te preguntas por el sentido o la razón de Nuestro encuentro en Mi Presencia y Yo te digo y os digo:
¿Qué mayor gozo puede tener Una Madre que ver reunidas en torno a Si, a tres de sus amadas hijas? Mi deseo es vuestro bien y, aunque aún no os deis cuenta de ello, el venir a este lugar os llena, aún más, de bienestar, paz y alegría.
Yo estoy siempre con cada una de vosotras allí donde os encontréis, pero al venir AQUÍ Y A LUGARES COMO ÉSTE, vuestras energías se unen en torno a Mi Presencia y se multiplican Mis dones para vosotras, vuestras familias y todos aquellos que, en días sucesivos, permanezcan en torno a vosotras.
Os repito que aún en estos momentos no sois plenamente conscientes del bien y de los dones que os otorgo, en respuesta a vuestra entrega y fidelidad, amadas hijas de MI CORAZÓN.
Viviréis situaciones fuertes y, a veces, difíciles de aceptar,  pero estas no os moverán de MI CENTRO. Todo os será llevadero en y desde MI PRESENCIA en vosotras.
Tomad la energía de este lugar para vuestro provecho con plena consciencia, hijas mías.
Bebed el agua que brota del manantial y dadla a beber a todos los que así lo sintáis, pues Mi Sanación va en ella para todos. Y venid, venid, seguid viniendo a MI DIVINA PRESENCIA  en este lugar. Yo respondo a vuestra obediencia y fidelidad”.
LA MADRE, AQUÍ LLAMADA MARÍA.