EL PARAÍSO EN LA TIERRA

Hace unos días, volvimos mi amiga Elena y yo al lugar sagrado( cerca del Escorial), que ya os he comentado en otras ocasiones y esta vez, al entrar en el Prado, las dos percibimos un intenso y penetrante olor a flores , a rosas. Pensamos en un principio que seguramente habría habido alguna celebración y las habrían llevado las personas que hubieran asistido. Pero por más que miramos, allí no había nada ni nadie. Esto último no nos extrañó porque siempre que solemos ir tan sólo nos encontramos con la persona que cuida y vigila el lugar y nos sumergimos rápidamente en el silencio y el canto de los pájaros, por toda compañía exterior.
Entramos en la capilla para protegernos del sol y la alta temperatura y allí, rodeadas todavía por ese intenso olor a flores, pregunté:
Madre, qué tengo que saber hoy?
Al cabo de unos minutos, cuando mi mente se cansó de elucubrar de dónde saldría ese perfume que se extendía por todas partes, Su Voz se oyó nítidamente dentro de mí:
-» Hija, escribe mis mandados:
¡ Qué importante es la reflexión y qué necesaria !
Cada día los medios de comunicación os inundan con informaciones que contaminan vuestras mentes y corazones, con la intención de distraer y dispersar vuestra atención.
La excusa es teneros bien informados de todo cuanto ocurre en el planeta pero la verdad es que, mis » otros hijos», tratan de sacaros de vuestro centro y así poder manipular vuestras bajas emociones, a su favor.
¡ Cuántas veces se os ha alertado de la existencia de entidades manipuladoras/ captadoras de la energía que generáis con el enfado, miedo, rabia, ira, odio, desesperación o tristeza…!
Una vez » recolectados», os dejan exhaustos, vacíos, sin ilusión alguna, ni alegría por vivir . Pues , al mismo tiempo que os «captan» para alimentar sus intereses, os inducen a deslizaros en la monotonía de la rutina automática no pensante, inclinándoos al pesimismo y a la aceptación una realidad negativa impuesta, que NO ES REAL.
Hija,¡ háblales!.

Que tu voz, Mi Voz, se oiga y despierte a los que estén receptivos y expectantes de esa OTRA REALIDAD, que es la que Yo, Madre Cósmica, os recuerdo de mil formas permanentemente:
El Amor, la Luz, la Paz, la Alegría, la Salud, la Paciencia, la Armonía y la Sabiduría Plena que sois y para lo que estáis aquí, para irradiarlos.
Hijos míos , no voy a deciros que » ya queda poco para que la humanidad despierte», porque no es así, pero sí os repito:
¡ Hijos de la Luz, despertad porque vuestro momento ya ha llegado y es AHORA! Cada uno en el lugar y circunstancia que hayáis elegido para vivir y experimentar.
Contáis con la total asistencia de vuestros Hermanos Mayores, para que, con vuestras decisiones y decretos, podáis bajar el Cielo a la Tierra y hacer de ésta un paraíso».
Amén.