EL PODER DE LA PALABRA

 

Hace tiempo, en respuesta a una petición mía, mis guías me dijeron:
» Te mostraremos un aspecto de ti que desconoces pero que sí ves en los demás. Se trata de la negación de la evidencia».
Al principio no lo comprendí y, tengo que ser sincera al reconocer que me costó bastante pasarlo a la consciencia. Me llevó tiempo, pero cuando lo hice fue como una bofetada mental-emocional en pleno rostro: ahí, delante de mí, aparecieron situaciones, personas y sucesos de mi vida, que habían sido evidentes para cualquiera… menos para mí. Igualmente aparecieron escenas en las que yo misma me negaba a ver aquello que estaba clarísimo que me estaba haciendo daño, pero bien por comodidad, intereses varios, o simplemente por la inercia de mantenerme en mi zona de confort, lo justifiqué e incluso lo defendí ante mí misma, antes que rendirme a la evidencia.
Esto que hoy os comparto, es mucho más común de lo que uno se imagina. Sólo que, «verlo y reconocerlo», cuesta.
Sin embargo, es verdad que verlo en los demás me resultó siempre más fácil.

Días más tarde, fue mi Ser Superior( o mi «otro Yo», como él se define a veces), el que me compartió lo que yo llamo una enseñanza y, de alguna manera, era continuación del «trabajo» anterior; A lo largo de mi vida me he encontrado, en ocasiones, con personas que hablaban y hablaban pero casi nunca cumplían lo que decían, empezando por ellos mismos. Ya sé que esto es algo muy abundante en nuestra sociedad y quizás por eso me lo ha recordado: para que lo identifique y yo también lo cumpla:
Esto fue lo que me compartió mi Ser:
«EL PODER DE LA PALABRA.
La palabra tiene una fuerza y un poder que vincula. Te hablo de la palabra como promesa en cumplimiento de algo. Dar tu palabra es dar la voluntad personal y el empeño, en aras de algo a cumplir.
Quien da su palabra, se empeña y entrega a sí mismo, y la Vida lo graba y anota .
En otro tiempo, entre vosotros, la palabra era cumplida y validada. En estos momentos se ha perdido ese poder y valor.
Hoy te pido que recuerdes a los trabajadores de la Luz, a los despiertos y a todo aquel que quiera oírlo, la importancia de cumplir lo que se dice, pues se banaliza y menosprecia de manera gratuita e inconsciente.
Primero han de empezar por recuperar La Palabra para sí mismos, es decir, llevar a término aquello que se propongan, para beneficio propio. Y, después, poco a poco, ir ampliando el círculo: familiar, social, laboral…etc.
Es ésta una virtud importante que define la calidad y cualidad del ser que la da y la cumple».
¡ Gracias!
¡Meditemos sobre ello!