EN EL OJO DEL HURACÁN NAVIDEÑO

NAVIDAD 2019/20.  Días de fiestas, celebraciones, reuniones familiares, alegría, ilusión infantil e inocencia pero también días de nostalgia, soledad y tiempo en el que la tristeza, por la ausencia y las carencias de todo tipo, se hace más patente.
En estos días, mi tiempo de meditacion e introspección se incrementan de forma importante. No me lo digo en voz alta pero creo que, de forma más o menos consciente, busco permanecer en el centro( en el ojo) del huracán por situaciones y emociones que se mueven dentro y fuera de mí.
En uno de esos momentos de conexión en el silencio,la Voz de mi Ser se manifestó clara y rotunda y, desde aquí, os la comparto porque son muchas las confidencias que he escuchado y me han llegado estos días y sé que vuestros corazones( como el mío también), agradecerán Sus Palabras:

-«¡ Relájate, relájate, relájate!
Nada es definitivo en la vida. Todo está en continuo movimiento.
Yo, tu Ser, quiero ayudarte y transmitirte La Paz que, en algún momento, abandonas dejándote arrastrar por la inquietud, la inseguridad y el miedo.
TODO está bien y TODO es perfecto.
Cada alma tiene que vivir su propia experiencia. Tú no puedes dirigir, ni organizar, ni «salvar», ni vivir la vida de los demás.
Debes aprender a desconectarte emocionalmente de sus procesos, pues esos sólo les pertenecen a ellos.
Lo que tú crees que es lo mejor, lo más conveniente, lo acertado, no siempre lo es pues tu criterio también está sujeto a la» Ley de error/acierto «, como lo estáis todos.
COLABORA, pero no te inmiscuyas.
AYUDA, pero no impongas.
SUGIERE, pero no insistas.
Permite que el juicio y la crítica fluyan desde tu mente, no los reprimas, pero cuando salgan fuera despídelos sin darles fuerza.
Lo que ES, ES y nada puedes hacer tú para que cambie pues hay muchas , infinitas formas de vivir y todas ellas son ejercidas desde el LIBRE ALBEDRÍO.
Lo que es bueno y conveniente para ti, puede no serlo para otros. Y todo está bien y es perfecto, aún dentro de su aparente imperfección».
Después de escuchar estas sabias palabras, sólo me quedó agradecerlas , interiorizarlas y tratar de hacerlas presentes en mi día a día.