En estos días conecta contigo

En el Centro de Meditación de la Self- Realization Fellowship en Madrid, o como familiarmente se le llama” el Centro de Yogananda”, se realiza por Navidad- entre otras actividades- una meditación de seis horas seguidas que sirven como preparación interior para vivir los días de la Navidad de una forma más consciente y alerta.

Estando allí y mientras escribía en mi cuaderno de notas algunas sensaciones, se me ocurrió que podía compartir en el blog, algunas pautas sencillas que podrían ayudar a quien sienta la necesidad de buscar unos momentos de silencio o de iniciarse en la práctica de la meditación y que se siguen (entre otras más) en la RSF, por recomendación del propio Paramahansa Yogananda.

MIS NOTAS:

…..”La música y la respiración me ayudan a “controlar” la mente y tomar conciencia de cuándo y en qué medida, ésta quiere tomar el lugar principal y ser la protagonista.

Poco a poco, a fuerza de cansarla diciéndole:”no, gracias”, a cada una de sus sugerencias, planes, recuerdos, programas futuros y situaciones reales o ficticias, la mente se va rindiendo (o aburriendo, no sé) y va dejando paso al vacío y a la Luz. Es entonces cuando se abre dentro de nosotros una dimensión infinita, llena de posibilidades, donde el Ser se manifiesta y comunica.

En ese espacio todo se acalla. La voluntad como tal no existe pues la atracción hacia la Luz está sujeta a un magnetismo que no controlamos.

Al entrar en esa” dimensión-estado”, todo puede ocurrir, pues ahí no se está sujeto a las leyes de la tercera  dimensión. Sólo existe una ley: el AMOR y una manifestación: la LUZ”.

 PAUTAS SENCILLAS PARA MEDITAR:

1. La postura: sentados, apoyando la espalda en el respaldo de la silla.

2. Los pies, apoyados en el suelo y sin cruzar.

3. Los ojos suavemente cerrados, con la mirada dirigida hacia la zona del entrecejo.

4. Observar el proceso de la respiración: lenta, pausada, rítmica e involuntaria.

5. No albergar expectativas, ni esperar fenómenos paranormales mientras se medita, pues los beneficios llegan con la práctica continuada y la constancia.