Familia Cósmica

Una mañana conectaron conmigo unos seres.

-“Queremos hablar contigo”.

-Identificaros – pedí. ¿Quiénes sois?

-“Pertenecemos a la Familia Cósmica de los “Stronggg” (no sabría deletrear el nombre pero tenía un sonido parecido a eso). Nuestra misión en estos momentos es vigilar y proporcionaros la ayuda que requiráis para el proceso evolutivo en el que estáis inmersos.”

-¿Qué queréis de mi?

-“Queremos pedirte colaboración, como transmisora, del mensaje que ahora vas a recibir, pues será de gran consuelo para aquellos de tus hermanos que nos quieran escuchar.

Tenéis que saber que los nuevos tiempos, ya anunciados, están presentes y es necesario un nuevo cambio de conciencia. Nada de lo aparente será cierto y todo lo que ocurra, virtual.

Nosotros permanecemos a vuestro lado, como otras familias cósmicas venidas a presenciar este gran evento nunca antes ocurrido.

Así como un parto es esperado con esperanza, fe y ansiedad, así el parto de esta humanidad es observado, animado y honrado por todos los que, desde aquí, lo presenciamos.

Vosotros, desde ahí, sois los testigos directos y los protagonistas de este gran milagro, hecho realidad gracias a haber alcanzado la masa crítica que ha logrado cambiar el curso del planeta, tal y como antaño fue diseñado por nosotros.

Sí. En un tiempo lejano acudimos a estos cuadrantes para crear prototipos vivientes que darían origen a seres no conocidos hasta entonces; ahora venimos a celebrar con curiosa expectación los efectos de aquellos hechos.

El tiempo de la cosecha se acerca y nosotros estamos preparados para ver el fruto.

Vuestro libre albedrío nos impide acercarnos más, salvo si sois vosotros los que pedís ayuda. Podemos permanecer observándoos o ayudándoos, según sea vuestro criterio y decisión personal.

Sabed que tenéis en vuestras manos las herramientas necesarias para salir airosos de cualquier circunstancia adversa -aparente o real- con la que os enfrentéis, pero queremos recordaros que hay una que supera con creces a todas: EL PODER DEL AMOR.

¡Cuánta energía desprenden los corazones despiertos que vibran plenos de Luz y Amor!

Queremos deciros que estamos y permaneceremos aquí; que os admiramos y cuidamos sin tiempo ni medida.

Vemos con alegría y gratitud los momentos de unión entre vosotros en los que meditáis juntos, pues viajáis hasta aquí y recogéis paquetes de Energía de Luz Purísima Sanadora para Gaia y sus hijos.

Amados nuestros, sois Dios mismo encarnado y así os lo manifestamos.

Recordad nuestras palabras y no desesperéis ante ciertos acontecimientos sociales o naturales, precisos para estos tiempos. Nada es real, salvo vosotros mismos y la misión que os mantiene activos y despiertos.

PEDID Y RECIBIRÉIS.

Pedidnos la ayuda necesaria y, A TODOS SIN EXCEPCIÓN, os será dada.

Gracias, almas amadas, gracias por haber escuchado nuestras palabras. Estamos a vuestro servicio, en la Luz y el Amor.

La Familia de los “Stronggg”