La Madre Cósmica (Madre-Fuente-Amor)

En el día de hoy, hija amada, escribe para MÍ, esta carta que va dirigida a todos mis hijos:

YO, LA MADRE, llamada y reconocida con muchos nombres, sólo tengo uno: YO SOY LA UNIDAD, el aspecto femenino de LA FUENTE.

Mi Esencia es el AMOR que provee y cuida y que se manifiesta en lo cálido, dulce, cierto y visible de todo cuanto os rodea.

Todo cuanto existe ES en Mí y Yo lo mantengo.

Estoy en vuestro ADN y formo parte de él, pero también soy parte creadora y mantenedora de toda la existencia. Nada existe fuera de Mí, pues YO SOY LA FUENTE Y EL ORIGEN de todo lo creado.

Mi Naturaleza es proveer en los distintos mundos, planos, dimensiones, cosmos y universos, visibles o invisibles.

YO SOY LA MADRE y todos los nombres me definen.

Hoy os hablo con rotundidad, pues es Mi deseo ser reconocida entre vosotros sin límites ni fronteras de creencias, culturas o credos. Así quiero que me conozcáis y así que me invoquéis en cada momento de vuestras vidas.

YO SOY LA MADRE Y OS AMO.

Hay muchos lugares en los que Mi Esencia se manifiesta de una forma más patente y palpable pero donde Yo estoy de manera permanente es en VUESTROS CORAZONES, por lo tanto, invocadme desde ahí, hijos de Gaia, hijos de La Madre, hijos de la Fuente, hijos de la Madre-Amor.

Porque en Mi todo lo podéis, todo lo tenéis, todo lo sois.

Escuchad bien Mis Palabras y confiad en ellas, pues no son dichas ni dictadas para vuestras mentes sino para LOS TEMPLOS EN LOS QUE HABITA MI PODER: vuestros corazones.

Hijos, mis hijos, os amo y hoy os manifiesto, una vez más, a través de mi hija:

Acudid a MÍ en vosotros y allí hallaréis la solución a todo, absolutamente a todo, lo que os acontezca en cada momento y lugar.

Y así es, así es y así será por siempre. Amén.

LA MADRE.

 

Dando por concluida nuestra conversación, guardé el cuaderno en el que siempre las anoto, y entré en un estado de vacío y silencio interior por unos instantes. A los pocos minutos, la Voz de la Madre volvió a decirme:

“Saca de nuevo el cuaderno pues te voy a sugerir:

– Cuando estéis en problemas, invocadme pidiendo ayuda.

– Cuando la tristeza os embargue y creáis que nada tiene solución, invocadme.

– Cuando el miedo o la duda os asalten y os sintáis presos de la mayor oscuridad, invocadme.

– Cuando el dolor o la pena o la angustia hieran vuestros corazones y las lágrimas aneguen vuestros ojos, invocadme.

– Cuando no halléis la salida y os sintáis atrapados en alguna situación, invocadme.

– Cuando nadie os escuche o no os podáis comunicar, invocadme.

Yo soy la Solución.

Yo tengo la Respuesta.

YO SOY LA MADRE. Os cuido y proveo. ¡Recordadlo siempre, mis criaturas, recordadlo y veréis los resultados!

AMÉN