LA MADRE Y EL ELEMENTO LÍQUIDO

 

Los días transcurrían pacíficamente en el monasterio de Buenafuente y, una tarde, estando sentada al lado de la fuente que manaba dentro de la misma iglesia, pensé que el sabor de ese agua me recordaba a la que manaba en Lourdes.

“¿Por qué me manifiesto preferentemente en los lugares donde el agua brota de lo profundo de la tierra?”, me dice La Madre.

¿”No os lo habéis preguntado alguna vez?

Tiene que ver con las fuerzas magnéticas, sí, pero también con elementos más sutiles aún: Yo, LA MADRE, MANIFESTADORA DE VIDA, fluyo en el ELEMENTO LÍQUIDO que mantiene a este planeta vivo, en sus cauces internos y externos. Unas veces de agua y otras de fuego.

DOY y SOY la VIDA de este planeta y, en ocasiones, adopto una FIGURA HUMANA para mostraros un ASPECTO de MÍ.

Pero YO NO SOY ese aspecto aunque en diferentes ámbitos religiosos quieran reducirme a él.

YO SOY LA VIDA. YO SOY LA MADRE Y PROVENGO DE LA FUENTE DESDE DONDE TODO LO SOY”.

¡Gracias Madre!  Una vez más, tus palabras calan hondo en el corazón. La semilla está sembrada y sólo hay que esperar que germine. AMÉN.