La paciencia y los niños

De nuevo, en la madrugada, la “llamada familiar” me saca del sueño:
-“Seguimos comunicando contigo. Hoy te hablaremos de la PACIENCIA.
Aquí, desde donde nos comunicamos, el tiempo no existe, aquello que “se piensa”, se realiza al instante. En cambio en tu dimensión la materialización de lo que pensáis está ralentizada, ocurre más lentamente. No obstante, tu recuerdo es de aquí, de cuando vivías en este plano. De ahí viene tu impaciencia. Los impacientes tenéis muy vivo este recuerdo del “poder inmediato”. Es por ello que nosotros no lo vemos como un defecto sino como un recuerdo no borrado del todo.
Los niños traen ese talento despierto, por eso todo lo quieren ¡ya! y no aceptan demoras. Todo lo quieren de inmediato. Vienen con ese aspecto de su personalidad despierto y no pueden soportar que lo que ellos quieren no se les dé o no obtengan una respuesta inmediata.
Así como tú recordabas con claridad tu forma de desplazarte de un lugar a otro antes de “bajar”, a ellos no se les han borrado este aspecto de sus “capacidades” y les cuesta asimilar su nueva situación aquí en la Tierra. Esto cambiará el orden de las cosas y hará una nueva sociedad más activa y dinámica.
Sí, los niños llamados “hiperactivos” forman parte de esas almas jóvenes que se están encarnando en la Tierra. No están enfermos, son nuevas generaciones que vienen a dar un nuevo aspecto a la vida en el planeta.
Míralo con una nueva visión: son distintos en su esencia, vienen para un nuevo tiempo, poseen nuevos patrones de comportamiento.Vienen y están preparados para el cambio. No lo dudes”.