La perfección del instante

Prosiguiendo con mi comunicación anterior, la Madre siguió diciendo:

 “La FUENTE sólo os pide SER, y es por eso que la VIDA se extasía ante un niño que juega, que come, que llora, que ríe, que duerme, que bate las palmas o que baila. ¡ES LA PERFECCIÓN DEL INSTANTE VIVIDO EN PLENITUD!

 Sin más expectativas ni intenciones: sólo SER, sólo ESTAR.

Ahora bien, os digo:

-Lo que empecéis, concluirlo.

-Lo que soñéis, realizarlo.

-No hagáis un trabajo”envenenado” por la desgana, o el desánimo, o la obligación, o la culpa. Es preferible la omisión en estos casos.

 Y si no es posible evitarlo, poned AMOR, hijos míos, siempre poned AMOR en todo lo que hagáis.

 Ese es el ingrediente para hacer alquimia en vuestras vidas, transformando lo gris en vida.

 YO SOY LA MADRE Y OS HE HABLADO.