La Porte des changes – Chartres

Llego a Chartres, en Francia, y al pasar por una calle leo en el suelo:

“LA PUERTA DEL CAMBIO”

Me llamó la atención por la singularidad, no sólo del nombre de la calle sino por que esas palabras estuvieran grabadas en el suelo con gran tamaño.

Me dirigí a la catedral con la intención de ver y sentir el famoso laberinto.

Debo decir que el día anterior había estado leyendo un poco en internet sobre su origen y al verlo me decepcionó su tamaño, por lo relativamente pequeño -unos dos metros de diámetro- y por el hecho de que apenas si se podía ver bien, debido a todas las sillas colocadas en su espacio. Busqué un lugar donde sentarme y mi intuición me llevó hasta el centro del laberinto circular, sobre una especie de rectángulo.

A pesar del ruido que hacían los restauradores de las vidrieras, los turistas y las conversaciones entre los visitantes, el lugar invitaba al recogimiento interior, por lo que no me costó mucho silenciarme por dentro y aislarme de los sonidos externos.

Al momento, escucho decir:

-“YO SOY  LA ENERGÍA del Ser que custodia este lugar.

En cualquier lugar del laberinto que te sitúes podrás notar la Energía que fluye del cielo a la tierra y de la tierra al cielo, pasando a través de ti, sanando las emociones que no te dejan avanzar en estos momentos.

Mi misión es la de guardar y preservar la pureza del suelo que pisas, pero también puedo ayudar, en ocasiones, a generar la LUZ dentro del corazón de los que aquí vienen con intención pura, preparándolos así para la Manifestación del Cambio en sus vidas”.

¡Y entonces entendí porqué pasamos por esa calle y no por otra yendo a la catedral!