La primavera de la Vida, el renacer del Amor. Una alabanza al resurgimiento de la vida.

Hay una estación en la naturaleza que es una elegía a la vida y en la que esta se refleja por doquier. Es la primavera.

Cada año ocurre un fenómeno que escapa a la voluntad y planificación del hombre porque procede de otro “lugar”: es el despertar de la vida en la naturaleza.

Los reinos vegetal y animal comienzan un proceso de transformación y crecimiento, al tiempo que salen de su letargo invernal. Pasan de la interiorización a la extroversión.

Los colores, los aromas y los seres que nacen, dan gloria a la Creación a través de su devenir, llenando los campos de flores y las ciudades de alegres colores.

EN ESTOS MOMENTOS LA VIDA SE PERPETÚA A SÍ MISMA, SIN LA INTERVENCIÓN DE LA MANO DEL HOMBRE.

La Providencia os provee una vez más, hijos míos, y lo que observáis en la naturaleza, ocurre también  en vosotros, si estáis dispuestos a ello.

Buscad en estos días de transición y regeneración el contacto Conmigo a través de la naturaleza.

YO SOY LA VIDA. Venid a sanaros en MÍ.¡ OS AMO!

VUESTRA MADRE.