La VIDA se perpetúa en sí misma

¿De qué me vas a hablar hoy, Madre?

-” Hija, deja aquí primero tus cargas”.

Nota: Siempre que vengo a este lugar, al cabo de un rato me siento más ligera; la sensación de que peso menos se me hace muy real porque noto un vacío de pensamientos y de emociones que me hacen sentirme en paz. Me ocurre siempre, y no sólo a mí. A veces, si voy acompañada, también me lo comentan. 

-” El AMOR es el alimento necesario para el alma. Es la ENERGÍA que mueve la VIDA. Si no hay AMOR, no hay VIDA.

Escribe hija, escribe. Que Mis Palabras lleven el consuelo a mis hijos, tus hermanos.

¡Mirad al cielo! ¡mirad alrededor y veréis cómo la VIDA se perpetúa en sus múltiples aspectos!

Al ir caminando por la calle, poned la atención en un muro o en una grieta del suelo y veréis una flor o una hierba surgir de donde, en apariencia, no hay espacio ni se dan los medios para ello.

Observad a la naturaleza en estos momentos y veréis brotar y crecer las hojas de los árboles en todo su esplendor.

La VIDA se perpetúa en SÍ MISMA, sin que tenga que forzar ni hacer nada para ello.

Igual ocurre en vuestras vidas, hijos míos: no habréis de hacer nada sino confiar y” dejaros llevar” por los ciclos de vuestros propios procesos en cada momento.

NADA OS FALTA, aunque no os lo parezca así en ocasiones; TODO ES PERFECTO  en vuestro existir. 

Mirad la naturaleza, la vida a vuestro alrededor y…¡ CONFIAD!