Mantra: sólo SER, sólo ESTAR

Después de una semana convulsa y llena de acontecimientos estresantes, llego a la naturaleza y siento dentro de mí una voz insistente que me dice:”SÓLO SER, SÓLO ESTAR, SÓLO SER, SÓLO ESTAR…”

Me dejo llevar por la inercia de esas dos palabras: SER Y ESTAR, cayendo en el vacío de mí misma. Poco a poco se convierten en una especie de mantra que se repite solo, sin mi voluntad, cuando algún pensamiento me asalta.

Cuando siento que voy alcanzando la calma (aunque no del todo, la verdad), invoco desde el corazón: 
Padre, Madre Divina, Amor, familia de Luz… ¿ Qué tengo que saber aquí y ahora? Y permanezco atenta a la comunicación.

-“Hija de Mi Corazón Inmaculado, todo cuanto te sucede está convocado por ti, por cada uno de mis hijos. No hay nada que venga a tu vida, que no haya sido atraído por ti.
Por lo tanto, tu capacidad para asumirlo y experimentarlo es la suficiente y necesaria.
Lo que te estresa es el miedo, la falta de fe en ti misma y en Mi Providencia. Nada más.

Cuando sientas que estás dentro del huracán de tus circunstancias y veas cómo todo gira y se mueve en torno a ti, RECUERDA QUE HAY UN LUGAR DE PAZ JUSTO EN EL CENTRO, EN TU CORAZÓN; JUSTO EN EL OJO DE ESE HURACÁN DE ACONTECIMIENTOS.
Haz un alto, cierra los ojos, respira. Siente latir tu corazón.
¡Detente!
No hagas nada: SOLO SER, SOLO ESTAR.
Y, cuando hayan pasado unos minutos y “salgas” de nuevo, ¡todo habrá cambiado! Tal vez no por fuera, pero sí en tu interior, y podrás vivirlo todo de manera diferente.

¡COMPRUÉBALO!