MI LUGAR ES A TU LADO

En muchas ocasiones, durante los cursos y talleres que imparto me hacen preguntas como:
Tú cuando meditas: ¿Con quién te comunicas? ¿A quién o hacia dónde diriges tu atención? ¿Cómo lo haces? Danos pautas a seguir…
Y, como siempre, hablando sobre esto con la Madre me dijo:

“Hija , escribe:

Quien cuida de ti, eres TÚ.
Quien te ayuda, apoya y consuela, eres TÚ.
Quien te susurra ideas positivas y soluciones en momentos de duda, eres TÚ.
Quien sana tu cuerpo, tu mente y tus emociones cuando lo necesitas, eres TÚ.
Y quien nunca dejó de amarte, hicieras lo que hicieras y pasara lo que pasara, eres nuevamente TÚ.

Una parte de ti encarnó en la materia y la otra se quedó vibrando en Amor y Servicio Permanente a tus necesidades.

Es por eso que, si a alguien tienes que pedir ayuda o soluciones, es a TI, en primer lugar. A la parte más pura de ti, a tu Parte Despierta y Atenta (alerta), a tu SER SUPERIOR, como lo soléis nombrar.

Tu SER está fuera de la dualidad y por lo tanto sólo observa tus procesos y sigue tus pasos momento a momento, pues SU LUGAR ES A TU LADO.

Si sintonizas el dial que tienes en el centro de tu pecho, conectarás con él y le escucharás con total nitidez. Y para ello, sólo precisas guardar silencio.

No se trata de “luchar” contra tu mente y con su continuo bombardeo de pensamientos e ideas. No!!

Se trata de ser consciente y recordar que tú llevas las riendas, que tú mandas y decides qué y cuándo pensar, qué y cuándo sentir; que todo, todo, todo lo que te ocurre está por debajo de tu voluntad.

Acepta y agradece la presencia de todo ello en tu vida, ámalo por estar en ti …

Y, con suma tranquilidad y paciencia, bucea en el silencio de tu interior, en el océano de tu vida, experimentando, sorteando obstáculos y circunstancias, sin permanecer demasiado tiempo en ninguno de ellos.

¡ESA ES LA CLAVE!

Y durante el tiempo que tú decidas y elijas mantener “la conexión CONTIGO “, busca el ritmo de la respiración para seguir adelante en tu camino.
A esto tú lo llamas VIVIR-ESTAR en el presente; estar AQUÍ Y AHORA.

Después, cuando acabes la comunicación, vuelve al mundo que te rodea, a tu entorno habitual, pero ya no serás la misma: ahora habrás recordado y tomado consciencia de QUIÉN ERES.

AMÉN”.

Una vez más, gracias Madre por tus sabias y esclarecedoras palabras.