San Juan de la Cruz, Segovia

En una ocasión, pasando unos días en el monasterio de San Juan de la Cruz, en Segovia, me senté en el lugar donde a él (a Juan de Yepes) le gustaba escribir y meditar, al pie de una cueva, hecha capilla ahora.

Desde allí contemplaba yo el alcázar, el río y, recortadas sobre un cíelo increíblemente bello, las torres y los campanarios de varias iglesias.
Me sentí inspirada por ese entorno y escribí en mi cuaderno:
“Padre, mi mente está en ti, mi corazón está en ti, mi voluntad está en ti. Toda yo estoy en ti, como mi Ser está en ti.
Mientras permanezco en este estado de consciencia, mi ego duerme. Y  por más que me ayuda en el quehacer de cada día, no puede alcanzar esta realidad.
Cuando estoy en comunicación contigo me veo como realmente soy y no como la apariencia que manifiesto ser, en esa ficción que vivo diariamente.
En estos momentos, vibro en Unidad Contigo y todo se transforma. Ya nada es lo que parecía, sino lo que realmente es. Y el Amor se hace presente en mí y me hago consciente de lo que siempre he sido, soy y seré.
No había terminado de escribir las últimas sílabas cuando escucho:
– ” YO SOY TU DIOS y te digo, amada hija, que, en verdad, son ciertas tus palabras, pues por siempre somos UNO y nunca nos separamos porque no hay sino LA UNIDAD en lo creado “.
AMÉN