Sonrisas y gratitud

Si antes te hablamos de la sonrisa, hoy queremos hacerlo de la GRATITUD.
El agradecimiento es la llave que abre las puertas del corazón al reconocimiento y a la generosidad. Un corazón que agradece, es un corazón que sabe amar.
La gratitud comienza con la respiración consciente. El aire que entra en tus pulmones llena de vida, no sólo tu entidad biológica, sino también tus otros cuerpos sutiles, pues es portador del “prana”, la energía dadora de vida que os mantiene conectados a vuestra existencia humana.
La sonrisa, por su parte, es la comunicadora del bienestar, de la confianza y de la alegría por vivir. Al emitirla no solo manifiestas gratitud por tu existencia, sino que contagias a tu entorno de ese mismo sentimiento, sin emitir palabra alguna.
Cuando sonríes, la luz de tus ojos emite destellos que son percibidos por tus semejantes; pero también por los demás reinos (animal, vegetal y mineral) los cuales se benefician y enriquecen.