Mi coherencia

-“¡Buenos días! ¿Puedes sentarte y escribir”?

-Os confieso que escuchar esto a las 5:45 de la mañana, cuando aún estaba oscuro, me produjo una doble sensación: quería seguir durmiendo, pero a la vez deseaba recibir el mensaje.

Sin pensarlo mucho, me apresté a atender.

-“Formo parte del grupo de seres de luz de tu propia familia celestial, que un día se comprometió contigo en un proyecto común al encarnar en el planeta Tierra.

Voy a hablarte de LA RESPONSABILIDAD.

Esta es una de las cualidades que me definen y caracterizan, y por eso hoy seré yo el encargado de comunicarme contigo.

SER RESPONSABLE significa SER COHERENTE con tu plan o proyecto en cada momento de tu existencia.

Puedes ser responsable en un trabajo, en una circunstancia o incluso tener la responsabilidad como una cualidad o atributo personal. Pero voy a ser más profundo:

La responsabilidad es una cualidad que proviene del alma.

La responsabilidad empieza por uno mismo.

Ser responsable es comprometerse con la propia identidad y serle fiel por encima de todo; pase lo que pase.

Voy a ser más preciso:

Ser responsable es saber quién eres y lo que haces o quieres hacer allí donde te encuentres.

La responsabilidad pasa por ser una cualidad humana pero no es así: al encarnaros, ya os responsabilizasteis con vuestro Ser Superior ante la “lista de asuntos” que debíais vivir, experimentar y aprender.

Y así, al “bajar” también os responsabilizasteis con el grupo de almas que venimos con vosotros en cada experiencia de vida.

También os responsabilizasteis con la propia materia, vuestro vehículo físico, en cuidarlo y proporcionarle todo lo necesario para alcanzar vuestros objetivos.

Pero esto, muchos de vosotros lo olvidasteis. Es más, renegasteis de ese compromiso y pasasteis a ser el enemigo -o hasta el verdugo, en algún caso- de vuestra propia materia, al no proporcionarle los cuidados y atenciones que su naturaleza requiere.

Sí amada mía, habéis descuidado esta condición sagrada de vuestra encarnación: la responsabilidad hacia vosotros mismos, para poder cumplir vuestra misión.

Os pido que reflexionéis sobre esto. Que guardéis unos momentos de silencio y les preguntéis a vuestros vehículos si sienten que están siendo cuidados y tratados con responsabilidad por vosotros.

Hacedlo.

Os llenamos de Amor.

Tu familia de Luz.