SURFEANDO EN SUS OJOS

 

 

» QUEDEME Y OLVIDEME, TODA CIENCIA TRASCENDIENDO…»

San Juan de la Cruz

Estas palabras me llegan cuando he empezado a escribir lo que hoy comparto desde aquí y, como definen de alguna manera mi experiencia, decido que encabecen el escrito.

Desde que nació, muchas veces saco a pasear a mi nieta de ocho meses, en su cochecito.

Vamos de parque en parque: donde haya árboles, fuentes y pájaros, allí estamos nosotras. Y, otras veces, también en Centros Comerciales próximos a su casa.

Estando a su lado siempre he dicho que el tiempo se detiene, desaparece y se hace un «vacío «. Hasta ahí llegaba mi parte consciente ya que muchas veces no miraba el móvil en todo el día, hasta ir de vuelta a casa. Yo pensaba que era por la creencia de que » los niños nos absorben».

Lo que yo no sabía es lo que ahora os comparto:

-En su presencia trasciendo el tiempo y el espacio.

No sé cuándo, no sé cómo ni por cuánto; sólo sé que sucede.

Son instantes de Eternidad. Es como surfear, como subirse a la cresta de una ola y viajar por ella.

Esta experiencia no tiene explicación racional ni lógica. Es sumergirse en el no-tiempo y ocurre al margen de la voluntad y el entendimiento.

Es como colarte por» la puerta de atrás » estando la mente distraída y regresar a Casa, al Hogar, o no sé a dónde porque no guardo memoria de ello ni de lo que allí ocurre.

Sólo sé que ocurre. Sólo sé que voy. Sólo sé que lo sé y nada más.

Esa PUERTA se abre para mí cuando estoy contemplando su sueño o cuando me mira y sus ojos brillan en una sonrisa y tiran de mi alma, conectándose a ella.

¿ Pueden los ojos de un niño hacer que esto ocurra? SÍ!

Sí que pueden . No sólo su mirada, también su presencia.

Desde aquí os hablo a todos los seres despiertos que tenéis la ocasión de pasar un tiempo a su lado, tengáis o no lazos familiares. A aquellos que tengáis la oportunidad de estar cerca de estas almas recién aterrizadas.

Esta experiencia es real y ocurre aunque no se pueda explicar. No hay palabras que la puedan describir.

Y ahora me preguntaréis:

-¿»Qué efectos o consecuencias puede tener en ti, si es que tiene alguna»?

-PAZ, una gran PAZ y SONRISA INTERIOR permanentes. Sabes que en tu vida lo tienes TODO y no falta nada.

Que TODO ES PERFECTO como ES, sea lo que sea lo que transcurra «por fuera» en el día a día.

TODO ES PERFECTO: el Ser, el Corazón y el Niño Interior ( en mi caso), lo saben.

¿Qué Maestros están bajando a la Tierra en estos pequeños y frágiles cuerpecitos humanos?

¿Qué Misión será la suya?

¿Cuál será su origen?

Yo no lo sé, pero desde estas líneas comparto mi experiencia para aquellos que la pueden estar viviendo igual, sin ser conscientes.

Gracias!