TODO EVOLUCIONA Y ES IMPARABLE

” La UNIDAD es el TODO y nada escapa o está fuera de ÉL”
Así empieza esta vez La Madre la conversación, cuando llegamos dos amigas y yo a Prado Nuevo. Por muchos años estuvimos yendo las tres a meditar y orar periódicamente a este lugar sagrado, pero las circunstancias personales hicieron que esta costumbre se tuviera que interrumpir.
Las tres habíamos vivido últimamente unas experiencias fuertes en nuestras vidas y regresar” donde La Madre”, como solíamos decir entre nosotras, nos aportaba una sensación casi física de paz y serenidad.
Casi de inmediato, La Madre siguió su comunicado: 
-“La UNIDAD es el TODO y nada escapa o está fuera de ÉL. Ni siquiera lo increado.
Lo que acaba, marca el inicio de lo que empieza.
Lo que duele, ayuda a liberar.
Nada, nada escapa a las Leyes de la Creación.
Vuestra evolución como especie humana habitando la Tierra, es imparable. La de Gaia, en el Universo; la de éste en los multiversos y más allá del más allá…Todo evoluciona y es imparable. Todo se rige por unas Leyes perfectas en su aparente imperfección y así es , así es y así será por siempre.
Es por este motivo, hija mía, que os insto una vez más a simplificar vuestros comportamientos y a sanar y liberar vuestras emociones; a vivir y fluir cada uno con vuestro propio ciclo evolutivo, desde la sencillez y la des dramatización de todo lo irreal que ocurre en vuestro entorno.
Nada de eso existe; son creaciones de vuestras mentes jugando a imaginar.
Parad, respirad, guardad silencio, conectaros con los latidos de vuestros corazones y, desde ahí, actuad.
Escuchad a vuestra intuición, haced caso a los avisos de vuestros cuerpos cuando os gritan pidiendo ayuda.
Vivid, desde lo cotidiano y lo sencillo, la alegría de la Vida.
Y ¡ alegraros, hijos míos, alegraros porque sois dioses y habéis despertado al recuerdo!

Ahora, también os digo:
Hijos míos, no tratéis de arrastrar ni “salvar” a quienes no os comprendan, os juzguen o critiquen. Cada uno tiene su tiempo y no todos sois iguales en el momento existencial.
TODO ES PERFECTO, hijos míos.
¡ Disfrutad!
Yo soy Vuestra Madre y siempre permanezco con vosotros. Acudid a Mi, pues Yo os escucho con el Corazón, deseosa de darme.
Amén”.
– Gracias una vez más, Madre, gracias por tu ayuda y tus Palabras.