Una aclaración oportuna

Antes de seguir subiendo al blog las conversaciones que a lo largo de todos estos años he mantenido con distintas Entidades, y sobre todo con esa Energía muy especial que se identifica como LA MADRE, me gustaría compartir algunos detalles sobre la manera en la que estas comunicaciones se dan, ya que no siempre obedecen a un mismo patrón.

En ocasiones suceden por medio de la escritura automática, mientras estoy en estados meditativos. En otras surge en momentos en los que estoy concentrada en alguna actividad tal como cocinar, estar de compras, pasear o leer. Cuando estoy en medio de la naturaleza, con una actitud contemplativa, la comunicación con la Madre me resulta más fácil; aunque no siempre es así.

Lo mismo sucede con la forma de comunicarme: A veces son como “paquetes de información” que aparecen dentro de mi cabeza; otras, la comunicación es telepática y me llega en forma directa y en tiempo real; en ocasiones siento el mensaje en el corazón y desde ahí me comunico; y hay veces incluso en las que las “veo” y “escucho” con mis sentidos físicos.

Cómo o porqué sucede esto, no importa tanto como deciros que es un proceso para el que TODOS venimos y estamos preparados. Ya lo he contado en otras ocasiones y así lo repite La Madre infinidad de veces.

Otra cosa más para comentar es que, en ocasiones, durante las terapias de sanación que realizo desde hace años, en las sesiones individuales y por petición expresa de los “Médicos del Cielo”, estos me dicen lo que la persona necesita saber.

Pero en ocasiones también ha ocurrido que alguien viene a la consulta más por curiosidad que por anhelo de sanación y el resultado en esos casos ha sido un silencio en la información por parte de los “Médicos”.

Algo que también está presente en muchas ocasiones es el humor. Es su forma de hacerme saber que debo tomarme las cosas con “ligereza”, con sentido del humor. Pienso que esa es una forma de ayudarme a que mi ego no interfiera ni en las comunicaciones ni en las sanaciones. Para que tome consciencia de que soy tan solo un canal.

La conclusión que extraigo de lo anterior es que:

1- Todos tenemos las mismas capacidades de comunicación con los seres de otros planos; unos más activadas que otros.

2- Lo que más nos impide desarrollar este don, muchas veces es el temor a lo desconocido, a lo que no se puede apreciar con los órganos de los sentidos. Pero no por ello lo percibido deja de existir y de ser real, solo que de otra manera.

3- Podemos servir a través de nuestra vida cotidiana, realizando el Plan Divino que cada uno lleva impreso.

4- El silencio, los momentos de meditación, concentración y contemplación, y el contacto con la naturaleza, son fundamentales para alcanzar el equilibrio entre nuestros cuerpos físicos, mentales, emocionales y espirituales.

5- El Amor y el humor deben ser los pilares sobre los que fundamentemos nuestras vidas, en el día a día.

Estando conscientes de esto, todo, todo, todo lo demás se nos dará por añadidura. LO SÉ.